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Excavaciones y restos arqueológicos, representaciones pictóricas o escritos filosóficos y literarios muestran evidencias de que la familia de os membranófonos ha existido desde hace miles de años. Científicos y arqueólogos consideran el periodo neolítico como fecha de los primeros descubrimientos musicales. Así pues, las primeras manifestaciones físicas se encuentran en Moravia- centro Europa- y datan del 6000 a.C. Estas son vasijas de cerámica y arcilla cubiertas con parches de piel de reptil o pescado.

Gracias a la migración de estos instrumentos hacia otras culturas y regiones y su continua evolución en diferentes partes del planeta, hoy en día se pueden encontrar instrumentos completamente diferentes unos de otros pero pertenecientes a un mismo origen.

Para hallar el origen de la caja, hay que remontarse hasta la Edad Media. El tabor, nombre por el que se conocía en aquella época, era un instrumento muy ligero y pequeño, el cual el trovador o juglar llevaba colocado sobre su antebrazo. Éste era usado para acompañar al pífano, el cual también era tocado por el mismo músico, usando en este caso la otra mano. Por ultimo, Esta combinación, eran tan popular entre la sociedad, que llego a existir una “Asociación de Tabores y Pífanos” en 1332 en Basilea.

Durante e transcurso de los siglos XIV y XV existe la necesidad de usar el tabor en eventos militares. Este pequeño instrumento era incapaz de proyectar un sonido contundente en las batallas, por lo que su volumen incremento muy considerablemente. Mercenarios suizos y provenzales, caballería de a pie y gente del campo- Lansquenetes- colocaban el instrumento a un lado de su cintura mediante cuerdas o cinturones sujetadas por los hombros. De aquí un nuevo nombre empieza a surgir para calificar este nuevo instrumento desarrollado: trumme, drume, tambor y finalmente Field drum o Side drum- tambor de campo o tierra y tambor lateral, siendo el Tambor Provenzal y de Basilea modelos a seguir en el resto de Europa.

El rol del tambor pasa de ser de un instrumento meramente folclórico a transformarse en un arma militar muy poderosa concebida por la sociedad. La introducción de éste a formar parte de la orquesta se produce en el s. XVIII. Su primera aparición se atribuye a Haendel, en su composición Fireworks Music (1749). Los compositores conciben este instrumento en una atmosfera bélica, y tienen muy en cuenta la importancia de este a la hora de transmitir sus ideas mediante música. Sinfonía Militar de Haydn (pincha para escuchar) (1794) o la Victoria de Wellington de Beethoven (pincha para escuchar) (1813) son claros ejemplos.

Finalmente hay que esperar a finales del s. XIX y principios del s. XX para entender que la finalidad de el tambor no era simplemente militar. Nuevas tendencias musicales como el Jazz dan a luz y por consiguiente una nueva noción del uso de este. Las dimensiones se reducen llegando a ser la mitad, y pasa a formar parte de pequeñas agrupaciones llamadas bandas- usadas en celebraciones religiosas y de entretenimiento. Por ultimo, su nuevo rol pasa a ser meramente rítmico y se limita a acompañar- sin perturbar debido a su poderosa calidad sonora- a los demás instrumentos. A esta nueva concepción de instrumento se le denomino snare drumCaja.

caja-orquesta

Evolución física de la caja

La caja actual es el resultado de un progreso gradual y lento durante siglos. La evolución del tamaño no es el único elemento importante en este avance, sino que ha habido muchas características físicas que han ido perfeccionándose y otras muchas que han sido inventadas para la mejora mecánica del instrumento.

El tambor medieval de los s. XIV y XV- Provenzal o de Basilea- posee un alto rango en la historia de la evolución, ya que ha sido sobre este donde se ha experimentado mas en nuevas tendencias y elementos los cuales han desembocado en la caja actual. Para empezar, este tambor de 50 a 70 cm de profundidad- algunos incluso llegaban a un metro- estaba compuesto por dos parches de piel de animal, normalmente de ternero, cabra, oveja o pescado colocados en la parte superior e inferior del casco. El parche superior se consideraba el “parche reboteador”, es decir, donde se golpeaba. Por lo contrario el parche inferior servía como amplificador de la resonancia producido por el parche superior y el casco.

En segundo lugar, el sistema de bordones ya existía siglos atrás, pero es en este momento cuando la cinta de bordones- normalmente formada por una o dos tripas de animal- pasa de estar situada en el parche reboteador al parche resonador, con el objetivo de no crear impedimentos al tocar.

En tercer lugar, hasta entonces, el sistema de tensado de los parches no era el mas práctico y útil. Sólo se utilizaba una cuerda que atravesaba los bordes de los dos parches de arriba abajo. Este método resultaba poco efectivo ya que la tensión de la cuerda rompía fácilmente los bordes de los parches, perdiendo estos su tirantez. Sin embargo, durante siglo XV y XVI se inventa un artilugio que ayuda a que el mecanismo de tensado sea mas firme, es el aro y contra- aro. Primero, el aro era colocado sobre los bordes de ambos parches, y servía para envolver la piel sobrante de estos. Después el contra- aro presiona sobre los aros y los mantiene tensos. Finalmente el encordado, que tensa mas el parche, recorre ambos contra- aros mediante la forma “W” o “Y”.

Progresando siglos hacia delante, durante el siglo XVIII surge la idea de usar el metal como material para fabricar los cascos, hasta entonces de madera. Ésta tiene una buena aceptación ya que proyectaba un sonido diferente hasta ahora. De igual modo los tamaños de profundidad y diámetro son reducidos hasta 45cm y 40cm el diámetro. A este tambor evolucionado le dieron un nuevo nombre, tambor militar.

Finalmente, numerosas innovaciones dieron a luz durante el siglo XIX y XX gracias a la consagración del tambor en la orquesta y a la llegada del Jazz. En primer lugar, en 1837, el ingles Cornelius Ward invento un sistema de tensión mediante tornillos, que remplazaba el antiguo y lento mediante cuerdas y de igual modo los aros comenzaron a fabricarse de metal. Estas innovaciones hicieron que la el tambor pudiese ser reducido a 20 cm e incluso a 10 cm en algunos casos. Seguidamente, en 1898, el percusionista Ulysses Grant Leedy fabricó el primer pie ajustable para la caja y en 1914 Robert Banly inventó el primer sistema para subir los bordones y bajarlos, produciendo así, dos tipos de sonidos en la caja. Por ultimo, a mitad del siglo XX, ocurren dos nuevas invenciones. La primera surge en América en 1957, primer parche sintético del mercado. Alternativa a los parches de piel y con numerosas ventajas, como la resistencia a los cambios de temperatura, el coste y su durabilidad. En segundo lugar la creación de cascos mas reducidos- actualmente llamados piccolo- que respondían a las demandas musicales de compositores de la época como SchoenbergVaughn William y Britten, los cuales especificaban sonidos brillantes y tonales en algunos casos.

Sujeción o “pinza”

Existen dos métodos para sujetar las baquetas: el tradicional y el emparejado. Para comenzar, el sistema tradicional nace en la Edad Media. El tambor te tierra, llamado tambor lateral era colocado a un lado de la cintura. La imposibilidad de tocar ambas manos de forma simétrica debido al ángulo de posición del tambor, hace que surja esta sujeción descrita a continuación. En primer lugar, la mano izquierda coloca la baqueta en el vértice de la “V” formada entre el dedo pulgar y el índice Los dedos índice y corazón se posicionan por la parte superior de la baqueta, formando una “T” con el dedo pulgar, de igual modo los dedos anular y meñique permanecen el parte inferior de esta. Respecto a la mano derecha, la yema del dedo pulgar y la segunda falange del dedo índice sirven como pinza para sujetar la baqueta. Posteriormente, los demás dedos envuelven el resto de esta, quedándose firmemente sujeta y con pleno contacto con la palma de la mano. Finalmente, posicionar ambas manos de tal forma que las puntas de las baquetas formen un ángulo de 90 grados aproximadamente. El ángulo horizontal de las baquetas respecto al parche debería ser de 10 grados aproximadamente dejando una distancia de 2 pulgadas en relación al aro.

La segunda manera de sujetar las baquetas es el método emparejado. Éste es realmente efectivo cuando la posición de la caja es totalmente horizontal. En este caso la mano derecha sigue agarrando la baqueta de igual modo que el método tradicional. Y la mano izquierda va realizar el mismo sistema que la mano derecha, es decir, ambas van a estar en una posición simétrica. Así mismo, existen variaciones en este mismo método. En primer lugar, la pinza francesa. Una vez realizado la sujeción emparejada- en este caso entre la primera falange del dedo índice y la yema del pulgar-, las muñecas giran 90 grados hacia fuera, quedando los dedos pulgares mirando hacia arriba. Una de sus ventajas la mayor y mejor conexión con los dedos, ya que estos pueden ser utilizados fácilmente, proporcionando mucha velocidad en el golpeo. En segundo lugar, la pinza alemana. En este caso las manos son colocadas paralelamente al parche, es decir, horizontalmente. Esta variación de pinza proporciona una gran cantidad de sonido , ya que la muñeca puede alcanzar la plenitud de su movimiento, proyectando con mas fuerza que la baqueta. Sin embargo el uso de los dedos es limitado, ya que no están contacto constante.

En tercer lugar, la pinza holandesa. Es un sistema que recoge aspectos de la alemana y la francesa. La pinza se encuentra entre la primera falange del dedo índice y la yema del pulgar, quedando entre si una cavidad. Sin embargo la posición de las manos quedan horizontalmente- como la alemana-. Este método proporciona un movimiento amplio de muñeca, aunque no es tan completo como el alemán, y existe contacto directo con los dedos, pudiendo ser utilizados fácilmente, aunque no tan flexible como el francés. Finalmente, la sujeción americana. Esta pinza de igual modo toma aspectos de las otras. Se caracteriza por girar las muñecas 45 grados hacia fuera, permitiendo un mejor alcance al uso de los dedos, sin perder mucha movilidad de la muñeca.

Postura y altura

Se trata básicamente de sentarse en la banqueta con la espalda recta, sin encorvarse, ya que impide el movimiento de los brazos y puede producir dolor de espalda. Una banqueta con respaldo ayuda a evitar malas posturas y por consiguiente futuros problemas de espalda.

Respecto a la altura, la regla básica aconseja que las rodillas deban estar dobladas en ángulo recto y llegar a tener pleno contacto las plantas de los pies con el suelo. La altura de la caja debe quedar a una altura que permita a las baquetas posicionarse en un ángulo de 10 grados horizontales.

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