0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 Pin It Share 0 LinkedIn 0 Email -- 0 Flares ×

Al hablar en la Biografía de Verdi de sus orígenes debemos trasladarnos a la Italia poseída por Napoleón Bonaparte, donde tropas austríacas y rusas luchaban contra las francesas. En el pueblo de Le Roncole, una pequeña aldea del ducado de Parma (Italia) un 10 de Octubre de 1813, nace el "Coloso de Italia", Giuseppe Verdi, uno de los compositores de Ópera más populares del mundo. Verdi podría haber muerto a los pocos meses de nacer si su madre no le hubiese escondido en el Campanario de la Iglesia de Le Roncole, gracias a ese echo eróico, hoy podemos escribrir esta Biografía de Verdi, por la cuál le pedimos perdón de antemano.

"¡Jamás, jamás consentiré en escribir mis memorias"

Giuseppe Verdi.

Nacido en el seno de una familia humilde, creció en un ambiente rural, ayudando desde bien pequeño a sus padres en la huerta y en la taberna que regentaban. No tardaría mucho en embelesarse con la música de la mano de un violinista llamado Basset al que Verdi seguía totalmente embrujado para escucharle, influenciado por grandes autores como Rossini, Donizetti y Bellini, se convierte en el Coloso de Italia, el más grande compositor de Ópera en Italia en todos los tiempos.

biografia-verdi

Giussepe Verdi, primeros contactos con la música.

A los 7 años, Verdi fue enviado a estudiar con el cura de la aldea, donde ayudaba al clérigo con las ceremonias, fue precisamente en una de ellas, donde Verdi tendría su primer contacto con un órgano, incluso se cuenta una anécdota muy graciosa sobre este primer contacto, en el que al parecer, quedó tan embelesado que se olvidó por completo de pasar las vinajeras al cura, y este enfadadísimo tras llamarle al menos unas tres veces, le arreó una patada para sacarle del mismísimo cielo musical en el que se hayaba hacia a la tierra.

Dada la devoción por la música que ya sentía Verdi desde que era muy pequeño, su padre le compró una vieja espineta, con la que se pasaba horas practicando y que fue restaurada para el pequeño por un vecino, Stefano Cavaletti, que además añadió la siguiente nota dentro del instrumento:

"Yo, Stefano Cavaletti, reparé y revestí con cuero estas teclas y ajusté los pedales, y todo lo hice como regalo, y también reparé gratuitamente dichas teclas en vista de la excelente disposición que el pequeño Giussepe Verdi muestra para aprender a tocar este instrumento, lo cual es para mi satisfacción suficiente."

Comenzaría a dar clases en esta época con el organista de la Iglesia, a quién dos años más tarde, un joven Verdi de 10 años de edad ¡Robaría el puesto!, sin embargo, el chaval presionaría a su padre para irse a estudiar a Busseto, y este accedió a sus peticiones. En Octubre de 1823, Verdi se mudó a la casa del zapatero Pugnatta en Busseto, donde recibía clases de mano de dos maestros, cada uno en su área: Pietro Seleti, le daría clases de latín, literatura, historia y muchas otras asignaturas; y Ferdinando Provesi, director de la Sociedad Filarmónica, coro y pequeña orquesta, director del Conservatorio y Organista de la Catedral de Busseto, quien le daría clases de piano, flauta, clarinete, armonía y contrapunto. Ambos profesores se enzarzaron en una lucha por las horas de estudio del pequeño Verdi, Pietro apuntaba a que dejara la música para tener un futuro, y Provesi le presionaba cada vez más y más con la música. Al pobre chico casi lo matan de agotamiento, pero podemos decir que Provesi veía claramente el futuro del Gran Verdi:

" Mira, hijo, si continúas trabajando en la música como hasta ahora, te convertirás en un maestro de primera clase. No puedo decir que vaya a pasar lo mismo en el campo de la erudición, no porque seas incapaz, sino porque amas demasiado la música. De todas formas, un músico debe saber también otras cosas, así que yo no quiero que dejes tus otros estudios. Por eso no te preocupes, yo no te voy a a abandonar: si te echan de la escuela, yo mismo te enseñaré todo lo que pueda de lo que no sea estrictamente la música"

Pero la lucha entre ambos maestros, finalizaría pronto a causa del destino: en la Catedral de Busseto se iba a celebrar un gran acto religioso, para el cual habían contratado a un tal Soncini, quien falto a la cita. Sin organista para tal celebración y bajo la presión de la misma, Seletti recurrió al joven Verdi para salvar la embarazosa situación y  ¡Bingo! Sin partituras ni nada semejante, Verdi improvisó frente a aquel órgano, realizando una actuación magistral a la que Seletti cayó rendido, admitiendo así que el chico estaba hecho por y para la música. ¡Menos mal! No sabemos hasta dónde hubiese llegado la cabezonería de este hombre para convencer al Genio de Verdi de lo contrario (no podemos obviar la importancia de un profesor en las prácticas de música de su aprendiz/alumno).

Verdi, dolorosos golpes en Milán

Tras sus primeros pasos en Busetto, un Verdi con 18 años de edad, se traslada a Milán para efectuar el examen de ingreso al conservatorio, donde su solicitud fue rechazada por ser cuatro años mayor de la edad estipulada. Sólo en ocasiones excepcionales, el Tribunal podía realizar una excepción, pero Verdi no dió la talla debido a su forma de tocar poco ortodoxa (el Conservatorio de Milán lleva hoy el nombre de Verdi). A pesar del chasco, se quedó en Milán para recibir clases de Vincezo Lavigna, un año más  tarde, en 1833, su profesor Provesi moriría y Verdi realizaría las oposiciones para ocupar su puesto como organista en la Catedral, que aunque saliera victorioso, le prohibieron el puesto por el preboste de marras. En 1835, tras sus estudios con Lavigna, este le expidió un certificado de recomendación a Verdi para ser Maestro de Capilla.

En 1836, a los 23 años de edad, Verdi se casa con su primera esposa, Margherita Barezzi, recién casado, dirigía la Sociedad Filarmónica de Busseto, el conservatorio, daba clases privadas, componía piezas para ocasiones especiales y preparaba y dirigía los ensayos de todos los conciertos de la Sociedad Filarmónica, además, de trabajar en su primera obra.

Sus intentos por estrenar su primera ópera en Parma, Oberto, no dieron resultado, y desde Milán tampoco tuvo noticias de su agrado... por lo que un 7 de Septiembre de 1838, el matrimonio Verdi se arma de valor y se trasladan a Milán con las partituras de Oberto para intentar impresionar a Merelli, el empresario de La Scala, apoyado por sus amigos Massini y Merighi, consiguieron que Oberto fuese estrenada, obteniendo un éxito discreto en sus 14 representaciones. Merelli entonces, quiso estrenar 3 óperas más de Verdi y este se puso manos a la obra, lamentablemente, y habiendo enterrado ya a sus dos hijos, el 18 de Junio de 1840 Margherita falleció (hemos extraído los detalles de esta Biografía de Verdi, te invito a que los leas aquí www.danielmartin-mallets.com/es/blog/verdi-y-el-amor ) y calló en una profunda depresión.

"El 19 de Junio de 1840, un tercer féretro salió de mi casa. ¡Estaba sólo! ¡Sólo!"

                                                                                                                  Giuseppe Verdi.

Un desolado Verdi no fue comprendido por Merelli, y este le obligó a cumplir con su contrato, ya no sólo por el afán monetario, si no también porque temía que su carrera como compositor muriese junto a Margherita. Así que Verdi, con el alma rota, se vió obligado a escribir Un Giorno di Regno (pincha para escucharlo), una ópera cómica que fue estrenada el 5 de Septiembre de 1840 con un fracaso absoluto, que retiraría a Verdi de forma momentánea de la composición.

"¡El mismo público que había aplaudido el Oberto maltrataba ahora la ópera de un joven enfermo, presionado por la prisa y con el corazón destrozado por una desgracia horrible! Todo eso era sabido, pero no sirvió de freno para su falta de cortesía. No he vuelto a mirar desde entonces Un Giorno di Regno, y será en verdad una obra mala, pero quién sabe cuántas otras no mejores han sido toleradas o quizá incluso aplaudidas. ¡Oh, si el público hubiese, no digo aplaudido, pero al menos soportado en silencio aquella ópera, no tendría palabras suficientes para agradecérselo! Pero ya que ha puesto buena cara a óperas que han dado la vuelta al mundo, la partida está igualada. No pretendo condenarlo; admito su severidad, acepto sus silbidos, con la condición de que no se me pida nada a cambio de sus aplausos.

Nosotros, pobres zíngaros, charlatanes y todo lo que a usted le plazca, estamos obligados a vender nuestras fatigas, nuestros pensamientos y nuestros delirios a cambio de oro: el público por tres liras compra el derecho a silbarnos o a aplaudirnos. Nuestro destino es resignarnos, ¡eso es todo!

 Giuseppe Verdi.

Verdi le pidió a Merelli que rompiera su contrato, y bajo la deseperación, el fracaso, la humillación y la pérdida, se recluyó en su casa con la única compañía de su depresión y se juró no volver a componer. El mismo hablaría de esta etapa más tarde:

"Un Biorno di Regno no triunfó. Parte de la falta de éxito se debió, sin duda, a la música, pero parte se debió también a la interpretación. Con el alma destrozada por las desgracias que me habían abrumado, con el espíritu amargado por el fracaso de mi ópera, me convencí de que ya no debía buscar consuelo en el arte y tomé la decisión de no volver a componer jamás. Llegué a escribir al señor Pasetti, que desde el fracaso de Un Giorno di Regno no había dado señales de vida, para pedirle que consiguiera de Merelli la cancelación de mi contrato. Merelli me mandó llamar y me trató como si fuera un niño caprichoso. No podía consentir que abandonara mi carrera artística por un solo fracaso, etc., etc. Pero yo me mantuve en mi decisión, con tal firmeza, que Merelli acabó liberándome de mi compromiso diciendo: "Escucha, Verdi, no puedo hacerte escribir a la fuerza. Mi confianza en ti no se ha visto afectada. ¿Quién sabe si un día decidirás ponerte de nuevo a escribir? En ese caso, bastará con que me avises dos meses antes del comienzo de la temporada y te prometo que la ópera que traigas la representaremos ante el público". Le di las gracias, pero estas palabras no lograron que reconsiderara mi decisión, me marché."

Nabucco, un gran cambio en la vida de Verdi

Un año más tarde, convertido ya en una desecho de la sociedad milanesa, y en prácticamente un mendigo que tan sólo convivía con el dolor de su alma, algo increíble (y afortunadamente) sucedió, podría contártelo yo, pero teniendo este relato de la mano de Verdi, sería sacrilegio wink, puedes leerlo aquí www.danielmartin-mallets.com/es/blog/nabucco-verdi/

El Coloso había vuelto, y para quedarse, el éxito de Nabucco fue rotundo, y cambiaría su vida por completo, abriéndole las puertas de los grandes salones de Milán (aunque esta era la parte que menos le gustaba), todo el mundo quería conocerle, era una revolución del sonido, nuevo, fresco, diferente.

"El mundo quiere cosas nuevas. Después de todo, otros nos cedieron el lugar, de manera que nosotros también debemos cederlo... Me complace cederlo a personas tan talentosas como Verdi."

Donizetti.

Nabucco expandió y ensanchó la fórmula de la ópera del bel canto. Además, habían ciertas connotaciones políticas y la Ópera convirtió al compositor en un símbolo de la resistencia del dominio austriaco, el "Va, pensiero" se extendió rápidamente por Italia como símbolo de la resistencia.

Al éxito de Nabucco, le siguió el de I Lombardi (pinchar para escuchar), en 1843, y Ernani (pincha encima para escucharla), en 1844. Ernani causó que Verdi cruzara las fronteras de Italia, llegando a represantarla en el Théâtre des Italiens en París. Después de Ernani tuvo varios éxitos no tan notorios, y algunos fracasos como Il Corsaro (1848)pero no importó mucho, en 1847 había llegado Macheth (pincha para escuchar), El Coloso estaba avanzando hacia el drama con música, su fuerza como compositor era tal que podía abordar una situación melodramática y crear fragmentos musicales inolvidables, una música que hace olvidarse de la mediocridad del texto, y es que podemos decir en esta biografía de Verdi, que no era un hombre refinado ni un intelectual, y hasta el final de su carrera no pereció preocuparle la calidad de sus libretos, pero se mostró siempre sensible a la opinión del público, era como un artesano que daba al público lo que deseaba.

Cuando en 1848, Macheth comenzó a ensayarse en París, Verdi escribió una carta al director, que deja entrever lo que buscaba de ella:

"Sé que usted está ensayando Macheth, y como se trata de una ópera que me interesa más que la totalidad de las restantes, me permitirá decir unas palabras al respecto. Asignaron el papel de lady Macheth a [Eugenia] Tadolini, y me sorprende mucho que ella aceptara. Usted sabe cuánto admiro a Tadolini y ella misma lo sabe; pero en nuestro común interés deberíamos detenernos y considerar que Tadolini posee excesivas cualidades para el papel. ¡Quizá usted crea que me contradigo! La apariencia de Tadolini es buena y ella es hermosa y yo quisiera una lady Macheth deforme y fea. Tadolini canta a la perfección y yo quiero de lady Machth tenga una voz áspera, ahogada, hueca. La voz de Tadolini tiene matices angelicales. La voz de lady Macheth debería exhibir rasgos demoníacos".

Giuseppe Verdi.

Tras el éxito de Matech, realizó una serie de Óperas como I masnadieri, Jérusalem, La battaglia di Legnanom, Luisa Miller, Stiffelio; que ya no continúan en escena a excepción de Luisa Millerpero hacía 1851, Verdi alcanza su madurez operística y Rigolleto, Il Trovatore y La Traviata, le convertirían en el único rival de Meyerbeer, el público nunca se fatigaba de oir estas tres óperas. El Musical World de Londres, publicaría lo siguiente en 1855: "ha revolucionado la escena musical de su patria; a causa de sus óperas, todas las restantes han sido olvidadas", sus óperas se extendieron por todo el mundo, y lo conquistó. Pero no todo eran alagos, los conservadores descargaron su artillería contra Verdi y Wagner, aunque el público y los cantantes cayeran rendidos a sus pies; los críticos y los conservadores estaban desconcertados, no comprendían la "nueva música" que llegaba hasta sus oídos.

"Los años durante los cuales la música de los cantantes fue aplicada a la resaca de los Wagner de la nueva Alemania y condenada a la destrucción prematura por los Verdi."

Henry Fothergill Chorley.

Recibió las burlas de Chorley, en Nueva York denunciaron Rigolleto (pincha sobre los enlaces para escuchar las obras) alegando que la obra era lasciva y licenciosa,y John S.Dwight atacaría La Traviata diciendo de ella que carecía de calidad musical, durante toda su carrera fue criticado, especialmente por Inglaterra y EEUU. A partir de 1853 su estilo musical comenzó a cambiar, el estilo de sus óperas cobró más amplitud, el sonido era más rico y las obras más extensas y ambiciosas, llegó así Les vêpres Siciliennes (1855) estrenada en París, el fracaso de Simon Bocanegra (1857) estrenada en Venecia, Ballo in Maschera (1859) estrenada en Roma, y la maravillosa "La forza del destino" (1862), una de las óperas más populares de Verdi (que puede escuchar pinchando sobre la imagen).

la-forza-del-destino-verdi

Más tarde, en 1867, llegaría Don Carlo, que no tendría un éxito considerable hasta pasada la II Guerra Mundial, ambientada en España y los Países Bajos, una obra maestra que trata la responsabilidad del gobierno, las aspiraciones de libertad y la situación de dos países destrozados, rotos. En 1871 compondría Aida para El Cairo con motivo de la inauguración del Canal de Suez, con la que llegó a enamorar a Mussorgski, que diría:

"Esta obra avanza majestuosa, este innovador no se muestra tímido. La totalidad de su Aida... sobrepasa al propio autor. Es superior a Il trovatore, a Mendelson y a Wagner."

Mussorgski.

Verdi, el significado de un buen final.

Tras la muerte de Alessandro Manzoni  en 1873 , llegaría Réquiem por Manzoni, ejecutada en Milán en el primer aniversario de su muerte, con el que Verdi consiguió el reconocimiento del mismísimo Hans von Bülow, que a pesar de criticarlo en primera instancia, más tarde comentaría que era una de las obras más grandes del S.XIX. Después, visitaría Viena, París y Londres para supervisar la producción de sus óperas, para posteriormente volver a Sant' Agata y llevar una vida retirada durante algún tiempo, de echo, si no fuese porque Arigo Boito se cruzó en su camino con la idea de Otello en 1879, el Réquiem hubiese supuesto la retirada de la composición para escena del Coloso. ¡Gracias Boito! Otello fue estrenada un 5 de Febrero de 1887, la más grande de las óperas trágicas del "Gigante de Italia", donde la palabra, la acción y la música fueron fusionadas formando una única unidad, y finalizó su ciclo de óperas a los 80 años de edad con  el estreno de Falstaff un 9 de Febrero de 1893, una ópera cómica, que por fin tuvo éxito y acabó con la mancha negra que tenía Verdi tras el fracaso de Un giorno di regno, hasta entonces su única ópera cómica. Sin embargo no logró acallar las bocas de los critícos que tanto atacaron al Coloso de Italia:

"He advertido una o dos exclamaciones de sorpresa ante la supuesta revelación en Falstaff de una fuerza humorística hasta ese momento insospechada en el veterano compositor trágico. Seguramente es el resultado de la enorme popularidad que Il trovatore y Aida más tarde alcanzaron en este país. Concedo que no puede imputarse en absoluto a esas óperas nada que se parezca a un descanso cómico, pero, ¿qué dicen de Ballo in maschera con su "W'scherzo od è follia" deliciosamente alegre, y al final del tercer acto, donde se cumplimenta sarcásticamente a Renato por su virtud doméstica...? Por estúpido que haya sido el modo en que ese cuarteto y el coro tragicómicos se vieron maltratados en la interpretación de nuestros mediocres escenarios de ópera, no puedo comprender cómo quien los conozca se atreva a negar el don del humor dramático en Verdi."

George Bernard Shaw, crítico de música del World de Londres.

Los Verdi se retiraron a Sant' Agata, donde Giuseppina moriría en los brazos de su amado un 14 de noviembre de 1897 tras varios meses enferma de bronquitis. Al día siguiente fue enterrada con un funeral sencillo para su despedida, tal y como solicitó en su testamento, el compositor habría enterrado a su segunda esposa a la edad de 84 años. El Coloso pasaría el resto de sus años en Sant' Agata, a excepción de algunos viajes a Milán para visitar algunos viejos amigos, en una de esas visitas se apagaría el Coloso de Italia, tras un derrame cerebral permaneció una semana en cama y falleció finalmente un 27 de Enero de 1901, dejaría su fortuna a una casa de músicos jubilados, Casa Verdi, donde llace su cuerpo sin alma, aquella que queda en su música para regocijo del oyente, del espectador. Sólo apuntar, que si viajas a Italia, puedes encontrar aquella espineta con la que comenzó esta biografia de Verdi en el Museo de La Scala de Milán.

giuseppe-verdi-tumba

La música de Giuseppe Verdi

"Tiene maravillosos arranques de pasión. Sin duda, su pasión es brutal, pero es mejor ser apasionado de ese modo que no serlo en absoluto. Su música a veces es exaperante, pero nunca aburrida."

Bizet.

El Coloso de Italia fue un hombre con una gran vena dramática. La evolución de su música fue constante, acercándose poco a poco a la orquestación y desapareciendo el antiguo esquema de arias, recitativos, dúos, tríos.... En sus últimas obras prácticamente no había líneas de separación entre los movimientos, todo fluia de forma más natural, pero a su vez, ayudando a resaltar los sentimientos más profundos de los personajes con la sensibilidad que caracterizaba al compositor.

Las Óperas de Verdi

  • Oberto, estrenada el 17 de noviembre de 1839 en el teatro La Scala de Milán.
  • Un giorno di regno, estrenada el 5 de septiembre de 1840 en el teatro La Scala de Milán.
  • Nabucco, estrenada el  9 de marzo de 1842 en el teatro La Scala de Milán.
  • I Lombardi alla prima crociata, estrenada el  11 de Febrero de 1843 en el teatro La Scala de Milán.
  • Ernani, estrenada el  9 de marzo de 1844 en el teatro La Fenice de Venecia.
  • I due Foscari, estrenada el  3 de Noviembre 1844 en el teatro Argentina de Roma.
  • Giovanna d'Arco, estrenada el 15 de febrero de 1845 en el teatro La Scala de Milán.
  • Alzira, estrenada el 12 de agosto de 1845 en el teatro San Carlo de Nápoles.
  • Attila, estrenada el 17 de marzo de 1846 en el teatro La Fenice de Venecia.
  • Macbeth, estrenada el 14 de marzo de 1847 en el teatro La Pergola de Florencia.
  • I masnadieri, estrenada el 22 de julio de 1847 en el teatro Her Majesty de Londres.
  • Jérusalem, estrenada el 26 de noviembre de 1847 en la Ópera de París .
  • Il corsaro, estrenada el 25 de octubre de 1848 en el Teatro Grande de Trieste.
  • La battaglia di Legnano, estrenada el 27 de enero de 1849 en el teatro Argentina de Roma.
  • Luisa Miller, estrenada el 8 de diciembre de 1849 en el teatro San Carlo de Nápoles.
  • Stiffelio, estrenada el 16 de noviembre de 1850 en el Teatro Grande de Trieste .
  • Rigoletto, estrenada el 11 de marzo de 1851 en el teatro La Fenice de Venecia.
  • Il trovatore, estrenada el 19 de enero de 1853 en el teatro Apollo de Roma.
  • La Traviata, estrenada el 6 de marzo de 1851 en el teatro La Fenice de Venecia.
  • I vespri siciliani, estrenada el 13 de junio de 1855 en la Ópera de París.
  • Simón Boccanegra, estrenada el 12 de marzo de 1857 en el teatro La Fenice de Venecia .
  • Aroldo, estrenada el 16 de agosto de 1857 en el teatro Nuovo de Rimini.
  • Un ballo in maschera, estrenada el 17 de febrero de 1859 en el teatro Apollo de Roma.
  • La forza del destino, estrenada el 10 de noviembre de 1862 en el teatro Imperial de SAn Petersburgo.
  • Don Carlo, estrenada el 11 de marzo de 1867 en la Ópera de París.
  • Aida, estrenada el 24 de diceimbre de 1871 en el teatro de la Ópera del Cairo.
  • Otello, estrenada el 5 de febrero de 1887 en el teatro La Scala de Milán.
  • Falstaff, estrenada el 9 de febrero de 1893 en el teatro La Scala de Milán.

El resto de la obra de Verdi.

  • Misa de réquiem, año 1874.
  • Messa per Rossini, año 1869.
  • Inno delle Nazioni, año 1862.
  • Quattro Pezzi Sacri, año 1873.
  • Te Deum para coro y orquesta.
  • Suona la troma o Inno popolare,a ño 1848.
  • Ave María, año 1880.
  • Sei Romanze, año 1838:

     

    • Non t'accostar all'urna.
    • More, Elisa, lo stanco poeta.
    • In solitaria stanza.
    • Nell'orror dinote oscura.
    • Perduta ho la pace.
    • Deh, pietoso o addolorata.
  • L'esule, año 1839.
  • La seduzione, año 1839.
  • Guarda che bianca luna: notturno, año 1839.
  • Album di Sei Romanze, año 1845.

     

    • Il tramonto.
    • La zingara.
    • Ad una stella.
    • Lo Spazzacamino.
    • Il Mistero.
    • Brindisi.
  • Il poveretto, año 1847.
  • L'Abandonée, año 1849.
  • Stornello, año 1869.
  • Pietà Signor, año 1894.

Espero que te haya gustado tanto leer esta biografía de Verdi como a mi escribirla, si al escuchar el Ave María en la voz de María Callas cuando era una niña me enamoré de la música, escribir esta biografía de Verdi me ha enamorado de su compositor. 

Download PDF